Proteje tu Talento

Proteger lo nuevo para Innovar, protege tu Talento

“Hay que proteger lo nuevo de la gente que no comprende que para que surja la grandeza tiene que haber fases más humildes”
Ed. Catmull
Uno de los grandes temas en la actualidad es lograr un aumento considerable de la productividad empresarial. Este aumento de la productividad puede involucrar diferentes factores como la inversión o la tecnología, pero existe un factor muy importante que ayuda a lograr el máximo alcance de la productividad: el talento de las personas.
Es cierto que las nuevas ideas son las que provocan la disrupción en los mercados, pero estas ideas provienen de las personas, por ello, las personas juegan un papel muy importante a la hora de hablar sobre el aumento de la productividad.
De aquí la necesidad de que empresas de alcance global tengan programas de captación de nuevos talentos. Estas empresas saben de la importancia que se tiene sobre el tener personal fresco, con nuevas ideas, nuevos horizontes que les ayuden a mejorar sus procesos. No ven estos programas como un gasto, sino como una inversión que puede ayudarles a mejorar.
La lógica de un gerente, por ejemplo, sería que no necesita personal nuevo, sin experiencia y sin conocimiento total del ramo, esto haría que las cosas se atrasaran y se fuera menos productivo pero aquí es donde me permitiré hacer una analogía: A la mayoría de la gente nos gusta un día soleado y despejado, es ideal para pasarla bien en convivencia de nuestros seres queridos o disfrutar un rato a solas pero imagínate que todos los días fueran así de “ideales”, sin lluvia y tormentas, incluso sin noches… el mundo terminaría por secarse y probablemente la vida en la Tierra ya no existiría. Ahora imagina que ese día soleado es tu proceso del día a día, lo que se provocará sin una retroalimentación adecuada lo que pasará es que el proceso se volverá obsoleto y por ende la productividad se reducirá.
Es muy cierto que el incluir gente nueva a nuestros procesos puede generar un conflicto, pero este conflicto es aquel que nos va a ayudar a mejorar. Pero, ¿Cómo hacer que el conflicto de lo nuevo mejore y no afecte a lo actual? Pues se debe proteger lo nuevo, pero no me refiero a una protección celosa, aquella protección de una idea maravillosa o tratar como algo confidencial. El proteger lo nuevo se refiere a hacerlo de la manera que se haría a un niño. Un niño que tiene el potencial de ser el mejor pero que necesita aprender, tener retroalimentación constante y una salud plena que le ayuden a llegar a ese objetivo. En las empresas, estos niños son las personas, sus ideas y sus nuevas visiones. No hay que dejarse cegar por un proceso que ya es “el mejor” ya que en el presente las cosas avanzan tan rápido que es más importante la innovación y disrupción en los procesos que la optimización de ellos. Una vez que se entiende el papel importante que tiene el personal en la productividad, es más sencillo visualizar la solución a los problemas con los que se enfrenta la productividad.
Posted in Capital Intelectual.

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